Nuevos avances acercan a Viña Concha y Toro al viñedo del futuro

El área de Biología Molecular del Centro de Investigación e Innovación de la compañía ha implementado una serie de ensayos en viñedos con el fin de recopilar información aplicada al uso de microorganismos benéficos como agentes de biocontrol y refuerzo para la vid.

 

En el marco del programa estratégico de fortalecimiento del material vegetal y su línea de investigación de refuerzo biológico, el Centro de Investigación e Innovación (CII) ha estado trabajando arduamente en nuevos proyectos que aporten valor a la compañía, entre los cuales destacan los experimentos con agentes biológicos moleculares para fortalecer la vid, protegerla de enfermedades e infecciones y alargar la vida útil de los viñedos.

 

Felipe Gainza, Líder I+D+i en Biología Molecular del CII, explica: “El objetivo transversal de estos ensayos es poder generar información aplicada del uso de microorganismos benéficos como agentes de biocontrol y refuerzo para la vid, favoreciendo el uso de herramientas sustentables y efectivas para la viticultura”.

 

¿En qué consisten estos ensayos?

 

A la fecha, el CII ha realizado cuatro ensayos de gran envergadura. El primero de ellos fue implementado el 19 de agosto de este año y consiste en un ensayo conjunto con la Universidad Católica del Maule, la Universidad de Talca y la empresa Myconativa, en el cual el centro utiliza plantas de Cabernet Sauvignon, Chardonnay y Merlot, las cuales fueron reforzadas en 2019 con dos cepas comerciales Trichodermas y dos cepas comerciales de Hongos Micorrícicos Arbusculares (HMA). Este ensayo se realizó con el objetivo de evaluar la capacidad de protección de Trichoderma y Hongos micorrícicos arbusculares (HMA) en plantas de vid frente a infecciones controladas de hongos de la madera.

 

Luego el 21 de agosto, se realizó un segundo ensayo el cual tenía como principal objetivo evaluar el efecto de HMAs en la replantación de los viñedos. Este ensayo consistió en el reemplazo de casi 3.000 plantas y su posterior evaluación durante al menos tres temporadas, centrado en ver efectos en la tasa de crecimiento, vigor y calidad de las plantas, así como también en la eficiencia de colonización y establecimientos de las HMAs en condiciones de campo productivo.

 

Ahora bien, durante los meses de agosto y septiembre se concretó un tercer ensayo el cual permitirá evaluar la capacidad de conferir tolerancia de estrés hídrico de Trichoderma y Hongos Micorrícicos Arbusculares en plantas de la vid.

 

Finalmente, un cuarto ensayo será implementado durante estos meses en el Fundo Lourdes, el cual entregará la posibilidad al CII de evaluar la capacidad de HMAs para revitalizar viñedos decaídos y mejorar el establecimiento de una nueva plantación.